EL ALCALDE SE INTERESA POR LA VIDA DE CASCAJOS
FELICITANDO EL AÑO
A puerta fría, sin previo aviso, después de una jornada de firmas, reuniones y despachar con el Equipo de Gobierno, el alcalde se ha dado esta semana un garbeo por las calles Estambrera, Pedregales y Juan Boscán de Cascajos, un barrio logroñés tan pujante, para felicitar el año a sus vecinos, escuchar, tomarles el pulso a los negocios de la ciudad. En un ambiente dialogante y de felicitación por el año que acaba de consumir sus primeros días de este 2026, Conrado Escobar, acompañado de los concejales Laura Arrieta, Ángel de Andrés y de Manu Marañón, coordinador del Distrito Sur del Partido Popular, empezando desde la iglesia de Nuestra Señora de la Vid, ha iniciado un itinerario de saludos, “ Feliz Año, ¿ cómo han ido las Navidades?” y así, a los comerciantes de la zona, sin oponerse a ninguna queja, sin perder la amabilidad, digamos que, con buen rollo, que siempre inspira confianza y acercamiento.
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| El alcalde logroñés, rodeado de los pequeños de la ludoteca municipal “La Comba” |
La primera parada ha sido en la ludoteca municipal “La Comba”, en plenos momentos de juego de las niñas y niños, que suman una abundante chiquillería del centro, más de ochenta pequeños, que invitaba a sumarse por lo bien que se lo pasan. Y, de ahí, a saludar a comerciantes, todavía en plena faena de su trabajo. La vitalidad del barrio salta a la vista, bien cubierto de comercios, tiendas y bares que ha ganado muchos enteros con el soterramiento y su conexión con el resto de Logroño. No era posible darle la vuelta a todo su entorno urbano, pero, en dos horas de ruta, Conrado Escobar sacó tiempo para entrar en una farmacia, una barbería, una cerrajería, un colmado, dos fruterías, un estanco, echar un vistazo a las obras del Parque Rosalía de Castro, hasta rozar la docena de establecimientos, en todos ellos, dando ánimo, mejor futuro y bienestar.
Ha sido una tarde donde la política ha quedado a un lado y han ganado protagonismo las vidas personales. Conrado Escobar no es un alcalde de milagros, pero le echa capacidad de trabajo y entrega total de lo que se responsabiliza. Pisa la calle, tiene callo, tiene cintura, tiene rigor y tiene experiencia. Es dialogante, se conoce los entresijos de la ciudad que gobierna y se ha ganado una identidad y perfil de un logroñés, ahora primer regidor de la ciudad, que trabaja por la convivencia y en favor de la igualdad.






































































