Acabando con degustación “fuerte”
Broche final con las 1.000 raciones de toro guisado
Ya no estaban esta mañana las tiendas y campañas del mercado renacentista en Portales que ha recuperado su ambiente tranquilo de fin de semana y de fin de fiestas. Las tropas del ejército francés han levantado el campamento y, si no hay novedades, hasta el próximo San Bernabé. La ciudad se ha despertado con cierta resaca y el trabajo ha sido la tónica de un viernes, a caballo todavía del regreso de los logroñeses que han salido en este largo puente, apurando las últimas horas en la playa. Salou, como siempre, es el destino de muchas familias logroñesas y su paseo marítimo es un “Hola, qué tal“, como saludo de conocidos. Como si se estuviera en una terraza de casa.
Cumpliendo a rajatabla el programa de fiestas, a las 10,40 horas, ha sido la llamada a concejo en el Ayuntamiento. Misa en La Redonda por los héroes de la defensa de la ciudad en 1521, posterior traslado de la imagen de San Bernabé a la Cocina Económica y última degustación, brava, de toro guisado. San Bernabé se remata este sábado con los festivales de folklore en la plaza del Ayuntamiento y en el Paseo del Espolón.
Paciencia en el guiso y en la clientela
Desde las 12,00 horas, la fila de clientes para degustar el toro guisado ha sido de gran afluencia, toro de lidia o de ternera. El tenderete lo ha montado la Federación de Peñas de Logroño, que echa el cierre al programa de degustaciones, al inicio de Portales en confluencia con la calle Juan Lobo. Leña y fuego, desde las 11,00 horas, con la carne, haciéndose lentamente. Los peñistas tienen aprendida la receta y le van añadiendo cebollas, zanahorias, puerro, dientes de ajo, pimiento rojo y pimiento verde, zanahorias, pimentón, clavo molido, orégano, la sal que no falte y hasta perejil. Es toda una ceremonia gastronómica que los cocineros la dominan. Más leña y más tiempo. Hay que armarse de paciencia para que el guiso esté en su punto, sin prisas.A mediodía, se han servido las primeras raciones con presencia del alcalde que no pasaba por su mente perderse y probar el toro guisado. La ración ha sido de coste 3 euros con bebida y se han podido repartir las 1.000 previstas. Cuestión de práctica.
Las peñas y los centros regionales han estado a la gran altura que se merece San Bernabé y la gente ha respondido.


